¿Publicidad engañosa o malas costumbres del consumidor?

PorVictor Otarola

¿Publicidad engañosa o malas costumbres del consumidor?

En los últimos meses he leído noticias negativas acerca de algunos productos de consumo masivo. Estas estaban acompañadas de comentarios de indignación por parte de mucha gente; sobre todo, de sus clientes y consumidores.

¿El motivo?

La información sobre los productos de empresas reconocidas como Gloria, Nestlé, Movistar, entre otras, ha sido delatada y envuelta en acusaciones por concepto de publicidad engañosa. Esto ocurrió cuando dicha información sobre los insumos que ‘realmente’ se utilizaban para elaborar los productos en cuestión, se expuso abiertamente y, aunque se haya colocado con letra minúscula en la parte información nutricional al reverso del empaque, no guardaban relación con las imágenes empleadas en sus etiquetas ni en su comunicación.

¿Pero es un tema de mala comunicación o qué otros factores más lo integran?

En el caso de que tu empresa estuviera pasando por una crisis semejante, considero que es muy importante tener en cuenta estos 3 ítems:

  • Ética.- Esto es un aspecto intrínseco, muy personal. Debes apuntar a ser una mejor persona cada día y que esto se refleje en todos los negocios que emprendas.
  • Honestidad.- Vende lo que dices vender. Ser honestos genera confianza y crea lazos fuertes con tu consumidor.
  • Humildad.- Si la empresa que diriges ya está sumergida en comentarios negativos acerca de tu producto, sé humilde y pide las disculpas respectivas del caso. Recuerda que has ofrecido algo que no estás dando. Incluso si has asumido el cargo de la empresa un día antes de que estallen todos los comentarios de rechazo hacia el mismo, tú estás dando la cara por la empresa.

Toma en cuenta que estos 3 puntos deben la premisa para dar una solución transparente a tus clientes y consumidores.

Nunca escatimes los comentarios de un consumidor herido, porque son ellos quienes podrían hacer sangrar tu marca.

Los clientes y consumidores confían en el producto que compran, se lo dan a sus familias. Sobre todo, si está posicionado como indispensable en el crecimiento y/o desarrollo sus hijos. Abusar de esa confianza y colocar una pantalla para distorsionar su origen y conseguir ventas no es la ética empresarial que necesitamos, además estarías infringiendo las normas de protección al consumidor.

Apoyo sin duda alguna a los clientes y consumidores, y considero que hay una gran oportunidad para adoptar una cultura más escéptica para mejorar nuestra capacidad de decisión de compra y que no nos sorprendan nuevamente. La pregunta que nos deberíamos hacer es qué desafíos les esperen a las grandes empresas para conectarse nuevamente con un cliente y un consumidor más desconfiado. 

 

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Victor Otarola administrator

Baterista independiente, Diseñador Web y viajero. Fundador de kyriac publicidad, Dulicioso Repostería y socio en Sue Gourmet.

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